Pintura a la luz anaranjada

 

 

Aleteando en las ramas aéreas crepusculares

fascinadas y descalzas de los sueños

los viejos baúles las cartas azules y los cielos

laten entre las cerraduras negras que pupilas

heridas como agujeros espaciales y eternos

abren hacia los astros fulgurantes y alcanzables

ensanchados por las flores purpúreas y los mapas

de los tesoros escondidos donde viven tus besos.

 

Así que, en esta noche atareada de terrenos

fantásticos y maravillosos que otros puñados

de mundos mezclaron sobre tus cabellos

ábreme tu cama, hazme a tu lado un hueco

entre la madrugada sonámbula y la almohada

que destilando aquella locura anaranjada

de luna que boga navegando por la ventana

se viene a esparcir soplando por tu piel

sobre tus hombros y por las sábanas blancas

que te ven dormir, mientras bajo la persiana

para continuar con mis dedos lo que la luz

descifró entre caricias que no notabas.

 

ORT 2018

Otoño

 

 

Otoño de iris marrones

que aprietan las blancas nieves

del invierno de unos ojos.

Ríos casi secos de la tierra

por donde bajan barcos rotos

de hojas caídas y labios rojos

que sueñan patrias verdes

donde los arboles perennes

vistan de color sus troncos.

 

Otoño frágil en los campos

donde las flores enamoradas

con sus vestidos preciosos

buscan desnudarse alegres

en los jardines de los rostros

para deshojarse y arder

en la lumbre apasionada

del sueño de los besos silenciosos.

 

Otoño que el grano recolecta

como un jornalero laborioso

y los cuerpos proyecta

hacia un cielo nebuloso.

Otoño blanco y hermoso

que los pájaros entonan

a coro en vuelo misterioso

 

Otoño lindo de olores,

de sabores deliciosos,

de sabanas deshechas

y de días lluviosos

de almohadas sedientas

aladas! despiertas!

bajo cabellos espumosos.

 

                                     Ort

 

      “El otoño es una segunda primavera, donde cada hoja es una flor.”

                                                                                             Camus

 

ELEGÍA AL VERANO QUE SE VA

 

 

 

 

habrán de volver por marzo

el rojo de los labios y las rosas

pero de momento ahora…

 

La melancolía echó su manto sobre la tierra.

 

En este abismo turbulento de lágrimas blancas

se refleja abatida la luna en largo luto negro.

Es un ojo, es un ojo inmenso,

el que mira,

encantado de fantasmas y de voces

de amores asesinados, calaveras

de corazones y esqueletos

de antiguos besos.

 

Sepultura, es este abismo de lágrimas.

Ataúd es, de un sentimiento.

De un sueño que se va,  de un aliento

que se cobra inmisericorde el tiempo.

 

Se lo ha llevado la muerte

entregando una corona de cardos plateados,

afilados por el crepitante sol de Septiembre

en su última flor de labios morados.

 

Se lo ha llevado ya

el implacable pasado.

 

Expirando el amor al viento

el ultimo eco, el verano,

que anda perdido ya,  por siempre

al rodar de la tierra encadenado.

 

Una mueca macabra de luces y sombras

espera a las seis a las calles con farolas,

y a las diez se adelantarán las madrugadas!

Y aullarán lobos a las doce, y amapolas!

 

Y atraerá octubre esa mirada mía

esa que está de la tristeza enamorada,

suavemente hacia las estrellas,

 

¡Brillantes damas del invierno heladas!

¡Altivas Carceleras en la noche,

y por el sol al alba sentenciadas…!

 

Habrán de volver por marzo

el rojo de los labios y las rosas

pero a un verano, Adiós, le digo.

Este no volverá jamás. En ti

poniendo el tiempo está

sus pesadas manos, como losas…

¡Echa a volar ya,

no sea que me valla contigo

y no vuelva a ver las mariposas!

 

 

 

orT.