Un velero navegando bajo tu ombligo

 

Después de cruzar

el inmenso espacio

y alcanzar un puerto

perdido en el tiempo

desde las estrellas,

bostezas, abres

como flores y cierras

tus pequeñas manos

y sueñas

¿con qué sueñas?

dentro del cielo

rosado de tu madre

con qué sueñas…

 

Duerme tranquilo

y late,

que ya te quiero.

 

Sueña

precioso,

que el anciano universo

es tan joven y pequeño

como tú

y tus ojos son

racimos brillantes

de luceros arrojados

en la profunda noche

cual semillas de futuro

hacia el sol

 

Descansa

sobre tu almohada

de jardines oceánicos

donde la diosa

de mi corazón

reina de las olas

cual velero

bajo su ombligo

te sostiene,

y sigue navegando

por su vientre

mientras ella

sin despertarte

impulsa tu viaje

y las caracolas

atrapan su voz

para enviarte

entre susurros

la nana más linda

del amor

hacia tus oídos

como un rumor

 

Brillaste pequeño

iluminaste mis ojos

cuando desde el fondo

del misterioso cosmos

comenzó a latir

tu corazón

a la velocidad de la luz

como una explosión.

 

 

Ort 2019

 

 

It’s a beautiful night for love
A wonderful sight for lovers of love to behold

MACCA

 

El Hombre del traje gris

 

 

Un niño de sonrisas infinitas

dejó navegando un barco,

un velero de papel flotando

de costa a costa por aceras

anegadas de grandes lagos,

 

volando bordea calle abajo

piedrecillas, para él

islas misteriosas y perdidas

que se dejó la tarde

sin ahogar en marzo.

 

Volaba sobre el agua un sueño,

y sobre el sueño, los ojos del niño

en un destello blanco,

feliz, viendo navegar su barco

bajo la feroz luz del sol

que entre las bocas de las nubes

hacia el mundo se iba derramando.

 

Impulsaba los ecos de los vientos el aire

vadeaba los charcos salto a salto

fantaseando.

 

¡Quien amara así la tarde!

La lluvia mientras purificaba el asfalto.

 

Alcanzó velocidad

se alejaba calle abajo

casi despegando

 

¡Se fue!

¡Se ha escapado el barco!

Andaba el chico gritando.

 

¿Dónde fue?

¿Te ayudo a buscarlo?

 

El hombre del traje gris

que estaba mirando

le respondió agachado.

 

No se equivoque,

se fue de mis manos

como una paloma

volando,

que siempre fue libre,

Que nunca fue mi barco.

 

decía el niño.

 

Ha vuelto a las corrientes

y a los remolinos

de este mundo

¡Que están siempre  girando!

 

Y se echó a correr gritando

con su gran sonrisa

y sus brazos en alto.

 

El hombre del traje

se levantó,

se quedó pensando,

mientras la lluvia

atrapada en su sombrero

caía sobre sus hombros

deshaciendo en colores

el gris cansado de su traje parco…

 

Y la tarde continuó bordando

las nubes negras con los grandes charcos.

 

Ort.

 

So, when the day comes to settle down,
Who’s to blame if you’re not around?
You took the long way home
You took the long way home………..

Supertramp