Tu corazón sobre mi corazón

 

 

 


 

 


                                                     al gran Pedro Salinas…

 

 

 

No existen los poetas,

ni los versos.

 

Solamente tu corazón,

sobre mi corazón.

 

No hay razón de amor,

ni voz,

 

ni lamento que las guarde,

ni sueño que las haga,

 

las palabras que descifran

el universo de tus ojos

 

solo el mundo las conoce,

y en sus entrañas se las guarda.

 

 

 

Ort

Jornalero de Labranza

 

 

Fuego de vidas, fuego de escombros

vertidos en las hondas, doradas

y ardientes cabezas de las espigas.

Luto en las caderas de la luna dibujada

en sus atardecidas por el sol espadas.

 

Y debajo de la tierra los gusanos y cenizas,

jornalero de labranza, las semillas,

espárcelas al viento.

Jornalero de labranza las manecillas

del reloj de la vida, tierra adentro.

 

Jornalero, con tu arado abres la herida

que se puebla de alientos verdes, oh labrador,

sembrador del sueño de la espiga…

 

 

 

Ort.                            Torres de la mancha

EL NÁUFRAGO

 

 

 

 

Como una nota de silencio clavada

a cuchillo en un pentagrama, suena

el nombre que jamás habré ya de susurrar.

Cinco líneas negras de nubes lo guardan,

ni la imaginación, raída y  sorda

lo llegará a encontrar… su música es ceniza

y espuma por querer volar.

 

Ese silencio rajado es tan profundo

que estalló todo antes de él comenzar,

arrasando en un segundo notas

y flores bajo un aliento sepulcral.

Allí donde los sentidos no se atreven

a mirar, en ese lugar,

que es una partitura lanzada al mar.

 

Allí están los besos que no me diste jamás,

y aquellos que el recuerdo le robó al azar,

junto a tu nombre, si es que tienes aun

o lo consumió mi soledad…

Pues de letras se compone tu sombra

que a tus pies quedando van,

como negros océanos y perdido yo,

náufrago en medio de la tempestad…

 

Sellando en este papel con un Silencio

este canto, que será su punto y final.

Y se va para volver con otro día

el marinero y lanzarse a un nuevo mar,

pues en esta vida extranjeros somos todos

hasta que un corazón, que es un océano;

no logremos conquistar…

 

Quién sabe si en marzo, abril

diciembre o enero le vendrá

el ánimo a dar… El mar es caprichoso

pero un buen marino

siempre sabe esperar…

 


 

Ort.

 

A todos los que perdieron el amor un dia,

y a fuerza de naufragios lo volvieron a encontrar…

: )

Presos de La Tierra como destino

Hoy no hay foto, porque no cabíais todos en ella, jajaja

 

Dedicado en especial a los borrocos, y a todos nuestros mancheguicos que andan purulando por la iberia, sin duda sumergida!!!  jaja un abrazo, de parte del  Santiaguete y mio!

Prologo:

 

         «Uno se siente parte de muy poca gente, tu país son tus amigos, y eso sí se extraña.»

                                                          («Martin Hache», de Federico Luppi.)

Abatido de melancólica tristeza me hallaba sobre aquel sillón, viendo pasar un largo y lento mes caer con lluvia y frio desde las nubes. Perdidas entre mis pies, páginas y páginas se hacían barquitos y aviones de papel y negándose a dejar correr la tinta se echaban a la mar de los sueños hechas sombreros bucaneros al asalto de la imaginación.

Aquel horario de invierno ya robaba tiempo al sol, descargando ante la ciudad una noche aguijoneada por estrellas de plata y viento frío, cubriendo a los sentidos con la nostálgica manta nubosa del tiempo.

En fin, tardes de esas que van siendo sin notarlo noches, y noches que van desembocando como torrentes en amaneceres, con la única misión de dejar paso a los días apretados en cascada del calendario, para que así caigan ante los ojos  del que los mira como un risueño letargo…

Y entonces fue cuando irrumpieron, lentamente al principio; los recuerdos. Más y más rápido después, para venir a llevarme lejos de aquí… ¡Quién sabe a qué puertos! Quien sabe hacia que jardín de licor y miel… y como una nebulosa los vi florecer, y arrastrando mi alma como arrastra el mediterráneo las conchas y arenas de las playas donde mi cuerpo se encontraba, me fue llevando con los ojos abiertos  hacia los páramos llanos y encapotados de estrellas, solamente rotos por la claridad de la luna; que se alzan sobre el cielo de mi tierra.  Atravesando aquella noche llena de tinieblas me vi volar hacia el corazón de aquella vieja reina, que me lanzaba destellos como la lumbre lanza sus largas y calientes lenguas.

Desde el calor de su corazón y como madre que es, vi como me lanzaba la bandera de mi hogar, la patria de un caminante; que son sus camaradas, testigos de lo que uno es y lo que uno ama, de lo que uno llora y de lo que uno extraña, blancos guardianes de la noche que a veces la oscuridad reclama, sangre de mi tierra, ¡augusta e incandescente llama! Los vi enhebrados  a ella y supe que por siempre, en ella se reunirían nuestras almas… Tanto le debemos a esta tierra por haber cruzado caminos que solamente cuando los perdamos, y la vida con la muerte nos arrebate las lanzas, nos daremos realmente cuenta de lo que esta tierra para nuestros corazones representa…

Así pues, me acerqué a la ventana y escudriñando el cielo cerré los ojos, y sintiendo su fuerza arrastrarme, me fui con su amargura y su grandeza, con su lucha y su sudor, que es el nuestro, hacia ella…

Presos de La Tierra como destino

(El poeta que la busca llama. El poeta que la guarda responde)

 

 

I

(Alicante. Veja Baja.  5:00h, Madrugada)


Yo soy como tu marrón bruma,

yo soy como tu ancho viento

que puso fiero su acento

en el corazón de esta llanura.

 

Para qué decir yo tu viejo nombre,

para qué atenerme a la cordura

si en mi piel estás tú, incrustada

llamando una y otra vez a mi locura,

 

siendo carpintera de mis sueños

y madre eterna de mis dudas.

 

Tierra que desde lejos llamas

al corazón y huyes embrujando

montañas y colinas una a una!

 

Para hacerlas mar de verde espuma

Mecida y surcada por las cosechas

De las que es reina la redonda luna!

 

Con mi imaginación vuelo yo,

Hacia tus labios  y sus comisuras,

la noche que sobre ti se funde

estallando cincelada en la llanura

 

Y de tus sendas vengo

Y hacia tus sendas voy

Sumergido como un arriero

En cualquier camino

A la luz de cualquier lucero

Que dibuje la sombra de tu figura,

En cualquier horizonte

Y rinconcito de cielo.

 

Y así, brindando con los sueños

Se alejan de ti mis recuerdos

Nombrándote una y otra vez

como  antiguos y dorados ecos!

 

de luces del alma y de sombras,

bajo un ejército de suspiros

hechos por ti, mí tierra; presos…

 

 

II

 (Villarrobledo. La Mancha. 8:35h, Amanecer)

 

… Presos de tu mirada,

de tu aliento de carmesí,

de tus labios.

Añoranza

en un día que se torna

de desolación y olvido,

que hace que mi corazón estalle

vomitando cada uno  de los besos

que me diste.

Desconsolado miro al cielo

y pienso en un día…

El sol no se tornará

del color de la muerte

y brindaremos en tu honor,

querido amigo destino…

 

Querido amigo destino,

que manejan tus hilos

los testaferros del infierno,

sedientos de capitalismo

y muerte de hombres libres,

que mudan desesperadamente

por su pan, su aliento

producto de su sudor

su esfuerzo y su canción…

A las barricadas.

 

 

          Manuel Ortega/Santiago Losa.

Por un pueblo hablo

 

 

No hay cincuenta maneras de combatir, sólo hay una, vencer. Ni la revolución ni la guerra consisten en auto compadecerse.

André Malraux

 

 

 

Por una nación vine, por un pueblo hablo,

y hablo con el alma, hasta donde me llega el llanto.

Descubro fieles fuegos, banderas no levanto,

el labrador ama a la tierra, yo quiero ser campo.

 

A gritar por una nación vine, por mi pueblo hablo.

El hambre no conoce patrias, con mi pueblo me arrastro.

Su sudor aun no está perdido, su sudor vale aun tanto,

que únicamente el trigo es nación, Por eso yo le canto.

 

Por un sueño vine, por el soñar de un pueblo hablo.

Escribo por las heridas que las cadenas le han ido dejando,

lloro con ellos, en el pecho llevo sus quebrantos

y en mi corazón su alegría, sus esperanzas y sus llantos.

 

Por un pueblo hablo, por su sonrosada estela

que va dejando en mi piel su legado eterno,

y lucho junto a él, junto a la madre tierra,

por el oprimido y por la justicia verdadera.

 

Seré campo, siempre campo, martillo y enredadera

derretida y colmada por la altiva primavera.

Seré un grano de un todo que lucha entre las eras 

gritando desgarrado por lo que es y lo que era.

 

Por una nación vine, por la patria verdadera,

por un pueblo que no calla y que se queja,

por un clamor que aun no ha roto sus cadenas,

por un pueblo que no duerme, desangrado en la vereda.

 

Por una nación vine, por mi pueblo hablo.

Hacia la libertad camino junto a él firme

y no me paro, ni me callo ni perdono,

todo el dolor que su corazón esgrime,

 

todo el dolor que en su corazón se agita,

por aquel que lo saquea y lo oprime.

 

 

                     Ort.   (Torres de La Mancha)

 

 

 

Defiendo la revolución en nuestras cabezas.

John Lennon