El poeta que despierta & No Pasará

Moises Mato

 

 

 

 

Tu eres el que despierta cada mañana, Santiago. Tus palabras enjuagan las lágrimas del pueblo y tu corazón todas las del alba… Un abrazo POETA.

 

 

Tras una noche de letargo y sueño, el que despierta al amanecer de un nuevo día, sobrevuela el alma del camino recorrido y con una mezcla de dulzura y rabia se hunde en la lucha de los días venideros. Y en este mundo, que apenas ha comenzado a derrumbarse, el que despierta lo hace con un puñado de tierra en la mano y en la otra agua, con un porqué y sin una respuesta, con un te quiero  solitario en el silencio de la mañana y que nadie escucha… pero él… él lo siente, él lo grita para que resuene quebrando amarguras en su interior;  después con una sonrisa lo adornará para entregárselo al mundo que afuera le espera, abatido y silencioso…

Él no se olvida del hombre, porque de su sudor van floreciendo palabras, altas como pesares del pueblo y humildes… humildes como la espiga que en el sombrero porta un labrador. Él con la tierra y el agua, cada día, planta el alma de una pequeña letra, y al consumir este su luz, la grandeza de la palabra venidera, habrá desembocado en otro martillazo a las cadenas que le atan. Que nos atan.

Pero la duda le asalta. esa L que ha plantado está enamorada de dos palabras, y sobre  él se desatan miles de sentimientos  como un huracán de ejércitos de flores y paisanos, de llantos y de alegrías, de destino en fin, y se da cuenta; de que una palabra lleva a la otra al igual que una ensoñación trae destellos de luz a la voz de los ojos; y vierte ese agua de esperanza en esa letra,  y con una chispa de orgullo en su mirada su imaginación se dispara observando cómo crece, abriéndose camino entre la tierra la palabra Lucha…  y se ensancha los pulmones con el aire de la mañana… Pronto, muy pronto estará la tierra labrada para que al fin brote con todas sus letras conquistadas la eterna palabra ahora amortajada, promesa de los hombres… La palabra Libertad. En estos días tan sucia y tan añorada…

Sin Lucha no hay Libertad  -se dice-  Sin Libertad nuestras esperanzas siempre estarán encadenadas… -señala-.

Y con voz alta, mientras la angustia de su pueblo en su corazón se agranda, comienza a enardecerse  y canta! las armas de su poesía reclama y en ese canto, sus versos hasta casi la luna alza!… y un trocito de su corazón alcanza…

 

orT

 

 

 

Humano dañino,

fuimos creados para vivir y soñar,

no para matar.

Fuimos creados para sentir y amar,

no para robar.

Sucias alimañas capitalistas,

se regodean con el sufrimiento del pueblo,

su sed de poder asfixia al obrero

y hunde al parado

¡Genocidio de estado!

Llenas y sucias manos traicioneras

que con falsa risa

y recortes de vocabulario

nos cerráis las urgencias

de centros varios!

justificáis vuestros actos

con la herencia de estado!

 

¡No me convence tu sucio pasado

sólo queréis lucraros con Capio

y su directiva sucia de maridos y hermanos!

Con las almas negras

nos convierten en números

facturas y papeles ¡basura!

 

Pero hoy es el día de despertar,

de dejar de sufrir y de luchar!

Porque en nuestra conciencia queda

la sangre que hermanos derramaron

por nuestros derechos, por la libertad,

esa que nos han arrebatado

por el interés del sangriento

y miserable capital…

Pero como gritó dolores

¡¡¡¡NO PASARÁN!!!!

 

 

 Santiago Losa

Por un pueblo hablo

 

 

No hay cincuenta maneras de combatir, sólo hay una, vencer. Ni la revolución ni la guerra consisten en auto compadecerse.

André Malraux

 

 

 

Por una nación vine, por un pueblo hablo,

y hablo con el alma, hasta donde me llega el llanto.

Descubro fieles fuegos, banderas no levanto,

el labrador ama a la tierra, yo quiero ser campo.

 

A gritar por una nación vine, por mi pueblo hablo.

El hambre no conoce patrias, con mi pueblo me arrastro.

Su sudor aun no está perdido, su sudor vale aun tanto,

que únicamente el trigo es nación, Por eso yo le canto.

 

Por un sueño vine, por el soñar de un pueblo hablo.

Escribo por las heridas que las cadenas le han ido dejando,

lloro con ellos, en el pecho llevo sus quebrantos

y en mi corazón su alegría, sus esperanzas y sus llantos.

 

Por un pueblo hablo, por su sonrosada estela

que va dejando en mi piel su legado eterno,

y lucho junto a él, junto a la madre tierra,

por el oprimido y por la justicia verdadera.

 

Seré campo, siempre campo, martillo y enredadera

derretida y colmada por la altiva primavera.

Seré un grano de un todo que lucha entre las eras 

gritando desgarrado por lo que es y lo que era.

 

Por una nación vine, por la patria verdadera,

por un pueblo que no calla y que se queja,

por un clamor que aun no ha roto sus cadenas,

por un pueblo que no duerme, desangrado en la vereda.

 

Por una nación vine, por mi pueblo hablo.

Hacia la libertad camino junto a él firme

y no me paro, ni me callo ni perdono,

todo el dolor que su corazón esgrime,

 

todo el dolor que en su corazón se agita,

por aquel que lo saquea y lo oprime.

 

 

                     Ort.   (Torres de La Mancha)

 

 

 

Defiendo la revolución en nuestras cabezas.

John Lennon