Nos vemos en los sueños

 

Nos vemos en los sueños,

allí donde el tiempo es ámbar,

congelando los besos.

Donde las nubes

son mármoles ligeros,

bellos, que rozan blancos

la inmensidad de los cielos.

 

Donde los ecos son fuentes

y las fuentes gargantas

y las gargantas desfiladeros

por donde caen los torrentes

espumosos de los ecos,

de los ecos,

del roce de nuestros cuerpos.

 

Nos vemos en los sueños

donde hay bosques azules

y la tierra es un bosquejo

de luciérnagas que la trazan

al elevarse brillantes

dibujando un lucero

que encuentra su órbita

recta en la almohada,

de tus labios entreabiertos  

a los míos, quiméricos,

que no dejan de buscarte,

mientras duermo.

 

Y en esa patria sin tiempo

te abrazo hasta morir

para renacer al abrir los ojos,

cerrarlos después,

y como cayados ciegos

hundir mis mejillas y mis dedos

sobre tus quietos cabellos

 

y así dormir

dormir hasta que parta de nuevo

ese verde velero

que navega sobre un espejo

donde flotan

como eternos jardineros

de olas nuestros cuerpos.

 

 

                                            Ort 20/16