Los silencios encantados

gato

 

 

Que noche más preciosa para escribir versos!

dentro de mi cuarto retumba

el sonido de la lucha entre las nubes y los truenos.

 

Querido paseante por estos renglones secos,

Hoy tímidamente comenzó lloviendo,

a veces un respiro y el sol al cielo se encaramaba.

Un zarpazo de su espada y el arcoíris.

Después de golpe la nebulosa luz encapotada,

 

y ahora dentro de los dominios de la madrugada

cuando mi calle -casi- toda duerme

y en hilos de enredaderas transparentes

felices –¡grandioso sueño!- se mojan las almohadas,

 

un relámpago aúlla

espolvoreando pequeñas gotas de agua,

la lluvia allí en lo alto se empeña en dormir

y estas, valientes y enamoradas, de los gatos

que ¡por los dioses! no quieren acabar calados,

se empeñan en caer haciéndoles gruñir

y se ríen de ellos para fastidiarlos.

 

Así canta la tormenta

y se deleitan los poetas trasnochados.

Entre el son inquieto de la lluvia,

¡que a los cielos por vivir renuncia!

y el olor de sus silencios encantados .

 

 

       Ort- Abril 2016