Mensaje de una lágrima hacia dos ojos soñadores

 

 

 

 

 

Greet the brand new day
The sun is up, the sky is blue
It’s beautiful and so are you
 
Dear Prudence  -The Beatles-

 

 

Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños
 
Pablo Neruda

 

 

 

 

Precio quieren darle al amor,

linda, y no saben, que palpita

humilde en cada cuerpo,

en cada roca, en cada soplo

del viento, y en cada acto,

por pequeño que este sea

 

Forma quieren darle al amor,

preciosa, y no saben que es etéreo,

que cada uno lo alienta como lo siente

que cada uno lo puebla y lo vierte

desde las nubes libre, sobre las flores

en una tarde bella de tormenta.

Y quieren ser jardineros, y acotar

en jardines lo que es soberano de si mismo

pues el amor es una abeja bailando,

que se posa en la flor que escoge,

de tantos millones que están abiertas.

 

Forma quieren darle al sudor

pero no desesperes, que nace de ti

y tuyo es, solo tuyo. Pues te lo ganaste,

y sin precio ni ambición este cultivaste,

para imaginar que hará verdes páramos

donde solo hoy ves desconsuelo triste,

forjado por las vacías mentes

que te aplastan, te humillan y te visten

apropósito de desesperanza,

pero no, jamás les entregues tu llanto

que es motor de rabia y de caminar,

que es savia y palpitar de tu camino,

y fiero orgullo del que forja su destino.

 

Forma quieren darle a tus sueños

Incomprendida soñadora, pero desconocen

que el sueño es una bruma que agasaja

al que sabe de él beber su miel

y no lo encierra, defendiéndolo a clavel

y no a espada, pues es suyo el hierro

que poda el tallo, pero tuya es el agua

que ha de verlo crecer como enredadera,

y  conquistar el tronco retorcido

del árbol alto y humilde de la vida.

Y se empeñan en oscurecer tus sueños

sin saber que jamás llegarán

siquiera a alcanzarlos, ¡Libres son!

¡Libres vuelan! Tan alto, que jamás

el pesado y triste yugo de sus cadenas

alcanzará su vuelo, su bello vuelo

envuelto en nubes bastas y espesas

de tu sueño, que se escapan de la tierra,

Para ir a acurrucarse junto a las estrellas…

 

Y esos son tus sueños,

patria solo de tu esfuerzo.

Y ese es tu sudor,

patria solo de tus manos.

Y ese es tu amor,

del que es solamente soberano

y portador tu corazón.

 

Y así es la vida solamente,

y se equivocan, si ven la tuya

sobre sus ojos egoístas, indiferentes.

Ellos ya han ganado si te mientes.

Y perdieron, y perderán si te levantas

y al mundo gritas

y luchas por lo que sientes.

 

Así que riega tus sueños

con el orgullo presto, fuerte ,

del que sabe por qué camina

y por qué combate, por que vive

alejado de su cobardía.

Míralos siempre a la cara,

de tu a tu, frente a frente.

como la luna mira al sol,

como mira la vida a la muerte.

 

Muy atentamente,

y eternamente tuya;

una lagrima  que derramaste

por la avaricia del mundo

y de la impiedad de la gente…

Lucha! conquista!

Se feliz inmensamente… resiste

y sobre todo se libre… Se valiente.

 

 

 

 

Ort

Paisajes y nostalgias

 

 

Al señor Juanito, pues si su bicicleta tuviera alas, saben hasta las estrellas y la luna que iria a visitarlas…

 

 

 

«Se nos sube a la cabeza
la espuma de una tristeza
crepuscular,
el óxido de los días,
las utopías con hielo,
el azul galimatías
del cielo según san Juan…»
Joquin Sabina

 

 

 

Mecánico de bicicletas

que andan removiendo

 el polvo blanco de la luna.

Apasionada voz, temblando

como la arena fina que salta

de la cresta de las dunas

 

Mensajero fiel y camarada,

de barcas y de golondrinas,

de ese amor que esparcen

por el mundo las aves peregrinas

 

Solitario ciprés,

enjaulado mirando al cielo

arañando al cielo!

rogando al cielo…

 

Llorando,

con el cielo.

 

 

 

Ort.

Amaneceres

 

«Eres linda y hechicera,
como el candor de una rosa…»

 

 

 

Viajó la noche como un trueno

fugaz, sobre la tiniebla aterciopelada

de un lecho de estrellas diminutas.

 

Con mi corazón corría y reia, morena

esmeralda, la noche de amores, de luz, días

y de flores. Mi alma la vio pasar, y cantándole

 

la saludaba desde la orilla de la bahía,

de una punta a otra del cielo,

mientras el negro la aurora corregía.

 

¡ Y estremecida y alegre mi alma sonreía!

contemplándola marchar cuando la cohorte

de los rayos del sol, como una fina lluvia

 

en las pupilas abiertas de mis ojos caía,

mientras cerraba yo mis párpados

y con la radio de los pajarillos, me dormía.

 

 

 

Ort

Soledades

 

 

Soledad,

silabas, palabras y cantares

melancólicos andares

todo son besos

todos errantes

corazones agitados

marchitados todos

heridos en las nubes

y en los mares

 

Soledad

como luna callada, dime,

tan fijamente atrapada

luna salpicada, dime,

descubre y mátame

dibújame como una paloma

abre la flor,

abre los pétalos ocultos

en el corazón de la almohada.

 

Soledad, siempre compañera

eres lo único que tengo,

soledad tan triste consejera

lo único que me queda…

tras mis ojos la luna llena.

¡Que fluya el mar sobre la poesía

de tus labios junto a la vereda!

 

Que emane mi sangre

de las palabras y las nubes

que fluyan las letras

de mi arrugada carne,

que la pluma sea ave

que el viento arrastre

mis huellas, mi lastre

que el telón arranque

y me dibujen desnudo

gritando ante la gente

piedad, por tanta herida

en mi corazón…

¡Piedad y soledad…!

Que toda mi sangre clame

aunque solo sea espiga y trigo.

junto a la mano áspera

del campo entre la senda,

oscura rosa entre mareas

de álamos cipreses y olivos

 

Que las olas desgarren

la cuna y la margarita

la amapola y la mañana

que raspen la madera

y escriban en la arena

mi nombre y el susurro

del mar que rompe

sobre la costa del olvido

tan eterna…

Haciendo plata lo que baña

espejo de los iris

iluminados de un azul

tan precioso y celeste

como el cielo,

de tantas diminutas y brillantes

soledades lleno…

 

como un fantasma,

sombra de una sombra

solitaria, ando y vengo

en mi silencio y mi destierro

y con los ojos cerrados

hacia un acantilado llego

donde al fondo la mar rompe

y gime entre tormentas

que sacuden mi llanto lento

solo quebrado por el eco

lento, lento del tiempo

convertido en fiero viento

que hace girar el espumoso mar

y derrumbar el pensamiento.

 

En la cresta de la ola va

rajando las aguas

la navaja de mi sufrimiento,

la soledad sobre la playa

las voces, la bruma, el pasado

y el silencio,

y el silencio.

 

Soledad,

silabas, palabras y cantares

melancólicos andares

todo son besos

todos errantes

corazones agitados

marchitados todos

heridos en las nubes

y en los mares.

 

 

Ort.

 

La Escoba

 

 

No nos hizo falta nacer en los 50.

Tan solo convivimos con su música. No.

No nos hicieron falta crestas, ni pelucas raídas,

ni pendientes largos, ni ver desvariar “Movidas”,

todas patrocinadas por don dinero y su fulana

la mentira. el eco de su rebeldía hoy fluye

entre trajes de Dolce & Gabbana.

Son ya restos de mentes embotadas

por las borracheras… ¡Viejas glorias engreídas!

Un tal Ramón, (y no es García) agricultor,

de mierdas de poyos y gallinas…

rey en realidad del asco, cobrador de cobardía…

 

No nos hizo falta ver volar a Carrero

para saber que media España respiró tranquila.

Ni bajar al primer guiri de un avión,

ni ver a Ibiza mentirse en su propio sueño

de paz y de alegría, mientras Franco,

apaleaba estudiantes, y reprimía

al minero asturiano y al trabajador con ira.

Somos todos hijos de padres que corrieron

detrás de grises, somos todos hermanos

de disidentes apaleados, somos todos

el último aliento del preso ajusticiado

al tensarse la soga del garrote vil

que a tantos españoles sesgó su vida

mientras eran por el silencio torturados…

 

Mi mente galopa al costado

de un guerrillero, de la España

que al monte se echó sin rendirse.

Mis ojos se los debo a un partisano

que con la fuerza de la libertad

le escupió en el orgullo a Hitler,

y mi tristeza es de un republicano

asesinado, ¡en nuestra mente aún vive!

 

No nos hizo falta ver al Rey coronarse

ni casarse, con una tal griega, altanera

de un club que quiere dominar el mundo.

Ea, una pieza mas en su habitación de trofeos

donde hay leones, elefantes y tigresas,

de esas nocturnas y lujuriosas, caras,

mas otras tantas y tantas presas…

 

No nos hacen falta fusiles sino escobas,

para barrer bien dentro de la casa

y destapar mitos, algunos tan altos como coronas.

No nos hace falta oro, sino muchas amapolas,

para hermanarlas con las pocas margaritas

que crecen en las aceras de las ciudades

 y desterrar unidos del corazón lo que nos sobra….

 

 

 

Ort