Noche de musica negra y licor

 

 

 

Iba pisando fuerte,

no miraba atrás.

De los humos oscuros

de la noche

La Reina era, la heredera

de la negra cabellera.

Con sus ojos verdes,

grandes de felino

y su corazón de fiera.

 

Su chupa al hombro,

su tacón, que al asfalto

al pisarlo tiritar hiciera.

 

Venia de sangrar las mieles,

venia de arrancar la lengua

a los ojos de las almas,

tercos, que por alimento

saboreaban su figura,

por si la mirada mintiera.

 

Le vio,

lo agarró del brazo,

consumió en la boca áspera

del olvido su cigarro.

Aquella gata

tatuó en él su nombre

y su sabor amargo.

 

En una noche

de música negra y licor,

de cerveza y humo

le arrancó el corazón

de un mordisco,

y se largó.

 

Dejando el aroma

de sus labios,

como latidos

en su boca

retumbando enloquecidos…

 

 

orT

La Brújula

 

 

«Imágenes de luz vacilante
que bailan frente a mí como un millón de ojos
me llaman y me llaman a través del universo…»

John Lennon

 

 

 

Donde te lleva,

A que mundos lejanos,

La brújula

Que tirita

Como un verde destino

En la mesita de tu cuarto.

Cuando renuncias a los ojos

Y los cambias por un alma

Sin una sola duda

libre

Saboreando el aire

En la popa de ese barco

Donde tu y yo vamos.

Cuando la abres

Apretas los labios,

Y notas fluir los pasos

Que te llevan y te traen

Desde la luna de un salto

Al profundo espacio.

 

Que te dirá

Cuando la miras,

Y la encierras entre tus manos

Sentada en tu cama,

Sola en tu cuarto…

 

 

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